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Palabras de Aliento para Mujeres 6 mensajes

  • Nancy Violeta escribió - Agosto 02

    1 Parte - Cuando tu situación parece imposible.

    Por Darlene Sala



    Dios es capaz.



    ¿Qué es lo que puede hacer Dios? Quizás deberíamos darle vuelta a la pregunta y decir « ¿Qué es lo que Dios no puede hacer?» ¿Se te ocurre algo?



    ¿Y qué hay con el problema que estás enfrentando ahora? Como está tan cerca de ti, ¿se ve más grande que Dios? ¿Proyecta una sombra que parece ocultar su presencia? Cuando los problemas de la vida se agigantan ante nosotros, tenemos la tendencia de perder la perspectiva. Nos enfocamos en nuestra situación de conflicto y Dios parece esfumarse hacia la distancia en nuestras vidas; desde nuestro defectuoso punto de vista su presencia parece diminuta, insignificante.



    En momentos como esos, necesitamos recordar la simple aunque increíble descripción que el apóstol Pablo da sobre lo que Dios puede hacer.

    Pablo nos dice que Dios «es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos» (Efesios 3:20).



    Para poder realmente entender este versículo de manera práctica, necesito descomponerlo en pequeñas verdades. Pablo dice que Dios es capaz de hacer…



    • Lo que pido.

    • Todo lo que pido.

    • Más que todo lo que pido.

    • Abundantemente más que todo lo que pido.

    • Lo que puedo entender.

    • Todo lo que entiendo.

    • Más que todo lo que entiendo.

    • Abundantemente más que todo lo que pido o entiendo.



    ¡Vaya! ¡Con eso me basta para mis problemas de hoy!



    Pero hay más todavía. Pablo dice cómo es que Dios puede hacer todo esto. Lo hace «según el poder que actúa en nosotros». Ese poder es el poder de la resurrección, el poder que resucitó a Jesús de entre los muertos ¡el poder de «la vida indestructible» de Jesús (Hebreos 7:16)!



    Quizás estés pensando «Suena muy bien pero no sé cómo se aplica exactamente a una visión práctica del problema que enfrento hoy». Bueno, piénsalo de esta manera: Si Dios pudo resucitar a Jesús de entre los muertos, ¿es suficiente ese poder para ti con relación a tu necesidad? Yo diría que sí ¿verdad? El Creador del universo está dispuesto a usar ese poder en tu vida.



    Ese poder de Dios no es meramente una capacidad abstracta que Él tiene reservada para crear planetas, estrellas y universos. También obra dentro de nosotros, sus hijos. Si, su poder vive dentro de nosotros, obrando de adentro hacia fuera.

    Nuestra parte consiste en:



    • Cooperar con lo que Él está haciendo

    • No obstaculizar su camino

    • Permitir que logre en nuestras vidas lo que Él quiera

    • No insistir en hacer las cosas a «nuestra» manera



    Entonces su poder podrá producir lo que nunca jamás seríamos capaces de lograr con nuestras propias fuerzas.



    Así que cuando te pones a ti misma y a tu dilema en medio de este versículo de Pablo ¿qué parte de tu problema es demasiado para Dios?



    Transcrito y publicado por Nancy Violeta Velez, 24 de Julio del 2009.







  • Rosendo escribió - Agosto 03

    MI PADRE ME AMA CON JUAN LUIS GUERRA



    http://www.youtube.com/watch?v...

  • Nancy Violeta escribió - Agosto 04

    El Dios de las situaciones imposibles

    Por Darlene Sala



    ¡El Mar Rojo al frente, montañas a ambos lados, los ejércitos de Egipto que avanzan desde atrás! ¡Imposible escapar!



    Esta es la situación en que se encontraban los hijos de Israel. Tal dilema fue una sorpresa total, porque después de todo esto, el faraón les había dicho que dejaran Egipto, pensando quizá «¡Por fin me lo saqué de encima!» pero desdichadamente, después de que salieron, el rey egipcio cambió de idea.



    De repente se dio cuenta de que había despedido a su fuerza laboral, y los quiso de vuelta.



    Quizás conozcas ya la historia: Dios separó de forma milagrosa las aguas del Mar Rojo para que su pueblo pudiera cruzar pisando tierra seca.

    ¿Puedes imaginar el gozo del pueblo de Dios cuando llegaron a la orilla opuesta del Mar Rojo, a salvo de sus enemigos? De sus corazones surgió un cántico de alabanza:



    Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente;

    Ha echado en el mar al caballo y al jinete.

    Jehová es mi fortaleza y mi cántico,

    Y ha sido mi salvación.

    Este es mi Dios y lo alabaré;

    Dios de mi padre, y lo enalteceré.

    Éxodo 15: 1-2



    Observa la frase «este es mi Dios». El Dios a quien cantaban era el Dios que había hecho venir diez plagas milagrosas aunque miserables sobre los egipcios, para que se turbara el corazón del faraón y los dejara salir de Egipto ¡sin embargo en ese momento era también del cruce del Mar Rojo! ¡Ahora sabían que este Dios que obraba milagros era su Dios! Israel tenía de su lado el Dios de la Situación Imposible.



    ¿Qué tipo de Dios tienes hoy? ¿Es Él el Dios de lo imposible? Un antiguo coro evangélico basado en una canción que se escribió cuando se construía el Canal de Panamá dice:



    ¿Tienes ríos que parecen imposibles de cruzar?

    ¿Montañas que ningún túnel puede atravesar?

    Dios se especializa en las cosas que pensamos imposibles.

    Y Él puede hacer lo que nadie más.



    También tú puedes decir «¡Este es mi Dios!», si le ofreces el trono de tu vida, Él te dará su guía cuando te enfrentes al Mar Rojo de la Situación Imposible ¡Será tu Dios también!



    Transcrito y publicado por Nancy Violeta Velez, 26 de Julio del 2009.

  • Nancy Violeta escribió - Agosto 05

    Haciendo lo imposible

    Por Darlene Sala



    «Con mi Dios asaltaré muros», dice el Salmo 18:29.



    Quizá no te parezca gran cosa. Tampoco es demasiado para mi hijo Steve… ¡él escala los precipicios más altos de Yosemite para divertirse!



    Para mí, sin embargo, este versículo representa muy bien una imposibilidad. Yo no puedo escalar muros, y menos montañas de granito. (Steve dice que cuando se trata de escalar, ¡no puede creer que llevemos los mismos genes!) También es así en las circunstancias de la vida; por mí misma, toda obstrucción es demasiado elevada como para que pueda traspasarla, demasiado difícil.



    No obstante, ¿alguna vez Dios me pide que haga lo imposible? Debo responder diciendo: «No». Esto significa que con Dios puedo franquear cualquier barrera para hacer su voluntad, ¿cierto? Bien, eso es lo que dice el versículo.



    Así que solo me lo repito una y otra vez: «Puedo escalar ese muro. Puedo escalar ese muro. Puedo escalar…».



    Pero no, no funciona así. No es suficiente que me convenza psicológicamente. Mi única esperanza de escalar el muro es «con mi Dios». Necesito que su brazo fuerte me ayude.



    Dios nos ha dado algunas grandes promesas, y Él nos ayudará cuando escalemos muros. «Está mi alma apegada a ti; tu diestra me ha sostenido» dice el Salmo 63:8 «Tuyo es el brazo potente; fuerte es tu mano, exaltada es tu diestra» (Salmo 89:13). Y este es mi favorito: «Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo» (Isaías 41:13)



    Es asombrosa la diferencia que sentimos cuando alguien nos ayuda a vencer un obstáculo. Aferrarse a una mano extendida es a veces todo lo que necesitamos. ¿Cuánta más ayuda encontraremos si nos aferramos a la mano que nos extiende Dios?



    La mano que Dios nos ofrece no es nada endeble. Isaías pregunta algo que describe lo grande y fuerte que es la mano de Dios «¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados?» (Isaías 40:12), y la respuesta obvia es «Dios» «Mi mano fundó también la tierra, y mi mano derecha midió los cielos con el palmo; al llamarlos yo, comparecieron juntamente», dice Dios en Isaías 48:13.



    Así que la próxima vez que Dios de dé un trabajo «imposible de hacer», busca su poderosa mano, pide su fuerza, y cuenta con que Él te ayudará a salvar los obstáculos. Recuerda, Dios nunca nos pide lo imposible. Conoce nuestra fuerza muy bien, y sabe que no es suficiente… ¡pero la Suya sí lo es, siempre!



    Transcrito y publicado por Nancy Violeta Velez el 27 de Julio del 2009.

  • Nancy Violeta escribió - Agosto 06

    Cuando Dios dice «No»

    Por Darlene Sala.



    «Maestro queremos que hagas por nosotros lo que te pidamos» dijeron Santiago y Juan, dos de los discípulos de Jesús ¡Eso si lo entiendo! Siempre quiero que Jesús haga lo que le pido.



    Resulta que el pedido de ellos era algo presuntuoso: querían sentarse a la derecha y a la izquierda de Jesús en el cielo. Pero el Señor no les habló con dureza. Puedo imaginar a Jesús negando suavemente con la cabeza, y respondiendo con dulzura «No saben lo que están pidiendo» (véase Marcos 10: 35-38). Estoy segura de que hay ocasiones en que yo misma no entiendo qué es lo que estoy pidiendo.



    La mayoría de nosotros entiende que Dios responde a nuestras oraciones de alguna de estas tres maneras:

    • Si

    • No

    • Espera un tiempo



    A veces decimos: «¡Recibí respuesta a mi oración hoy!« Por supuesto, casi siempre queremos decir que Dios dijo «Sí» a uno de nuestros pedidos.



    Pero «No» también es una respuesta a la oración. Y le agradezco a Dios que como buen Padre que es, me ama lo suficiente como para decir a veces «No».



    Por supuesto que siempre le pido a Dios lo que quiero, pero mi conocimiento y visión limitados no me permiten ver lo que es mejor para mí. Como un niño que pide golosinas con insistencia, a veces pido cosas que no me alimentarían bien espiritualmente. Pero si pido algo que no es para mi bien, puedo estar segura de que Dios dirá «No». Él no dirá que «Sí», cuando debiera decir que «No».



    ¿Alguna vez observaste que Dios Padre respondiera a la oración de Jesús con un «No»? La noche en que traicionaron y arrestaron a Jesús en el Jardín del Getsemaní, tres veces Él oró: «Padre mío, si es posible pase de mí esta copa» (Mateo 26:39) Dios Padre respondió a la oración de su Hijo, pero su respuesta fue: «No». Y el Padre dijo «No» para que tú y yo fuéramos salvos de nuestros pecados, y pasáramos la eternidad con Él.



    Pablo dice: «Pues que hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos» (Romanos 8: 26-27). Dios nos ayuda en nuestra ignorancia y falta de sabiduría.



    Cuando estés orando por algo especial, no te desalientes. Hoy quizá Dios siga «Si». O puede decirte «Espera un tiempo». Pero si llega a decir «No», ¡recuerda que nuestro Padre celestial sabe más que nosotros!



    Transcrito y publicado por Nancy Violeta Velez el 30 de Julio del 2009.

  • Nancy Violeta escribió - Agosto 07

    Enfrentemos los hechos

    Por Darlene Sala.





    Una vez les prometió a dos ciudadanos ancianos, Abraham y Sara, que tendrían un hijo… algo que a su edad era obviamente imposible. Ahora, Abraham, famoso como hombre de fe, no era estúpido. Comprendía muy bien que un hombre de cien años y su esposa de noventa no podrían ser padres. Aun así, Abraham enfrentó los hechos de la situación y confió en Dios. Eligió creer en la promesa.



    Mira lo que dice la Biblia sobre Abraham: «Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido» (Romanos 4: 19-21).



    ¡Eso es lo que yo llamo «confianza absoluta» en Dios!



    Hace poco mi tía Lois enfrento una decisión sobre el riesgo de que le pusieran o no un minúsculo dispositivo (stent) en una arteria casi totalmente bloqueada. Antes de realizar la cirugía, el doctor nos miró a los ojos y dijo: «Antes de ir a lavarme las manos quiero que sepan que sus posibilidades son de una en mil».



    Lois y Jim debieron enfrentar el hecho de que ella estaba como muerta (para utilizar la expresión bíblica). Sin embargo, sin que se debilitara su fe, eligieron confiar en Dios y seguir adelante con la cirugía, y Dios decidió que viviera. ¡Es obvio que Dios todavía no había terminado con Lois!



    Los hechos de cualquier situación incluyen dificultades e imposibilidades, pero también la realidad del poder de Dios para obrar en nuestra situación imposible.



    Alguien dijo:



    • Mira a tu alrededor… y sentirás desesperanza,

    • Mira dentro de ti… y sentirás depresión,

    • Mira a Jesús… y hallarás descanso.



    En realidad, esa es la única forma en que uno puede estar tranquilo cuando se enfrenta a una situación imposible: mirando a Jesús. Enfocándonos en Él y no en las circunstancias. Llenando nuestra mente con la Palabra de Dios. Concentrando nuestra atención en sus promesas.



    Si, la fe significa enfrentar la realidad… y luego elegir de forma consciente creer en Dios y confiar en Él. Cuando lo hacemos, estamos poniendo en práctica la «absoluta confianza» que Abraham tenía en Dios.



    Transcrito y publicado por Nancy Violeta Velez, el 2 de Agosto del 2009.

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